| Atlanta,Georgia | laboratorio | mañana |
[27 Jan 2011|01:13am] |
Fui al laboratorio por fin, después de haber hablando con Natasha me había quedado leyendo unos informes y escribiendo lo que había averiguado, eso me llevaba horas.
El laboratorio estaba oscuro, era raro por que de vez en cuando algunos forenses tendrían que pasar por aquí para coger material que le hicieran falta, pero al parecer yo era el único que hacía mi trabajo aunque hiciera grandes descansos, no conocía a todos los forenses que habían, solo a tres, pero al parecer no éramos muchos mas. Uno era el bigotes, el otro tenía un ojo mirando a japón y otro a rumanía ¿como coño iba a analizar algo bien ese tío?, encima se las daba de Divo, manda cojones, y el otro que conocía era un guaperas con los dientes tan largos que podría arañarles los órganos con solo asomarse a analizarlos. qué cracks.
Dejé mi chaqueta en el perchero, sin antes mirar la pegatina que le había puesto Natasha con una sonrisa, me remangué la camisa y poniéndome los guantes me dirigí a una de las neveras no sin antes quedarme pensando en que podría encontrarme.
Esperé unos minutos, respiré hondo y abrí con cuidado la nevera, cual fue mi sorpresa que me encontré justo con lo que creíamos Luke y yo por último, estaba mirándome, con los ojos bien abiertos inyectados en sangre y vomitando restos de su propio cuerpo.
- Oops, lo siento.- dije abriendo los ojos de par en par y cerrando fuerte y rápidamente la puerta de la nevera con llave, me quedé mirando asombrado a todos lados, no podía creer que todo esto estaba pasando.
- ¡Joder!.- grité- ¡Joder, Joder!..- corrí para coger todos los papeles y meterlos en un maletín que tenía, no podía dejar todo eso ahí. ¿Qué coño haría Chris Retfield en mi situación? manda cojones, no podía creer tampoco que me estuviera planteando esa pregunta ¿acaso no me importa? ¿no soy normal?, incliné la cabeza respondiéndome a mi mismo. vale, no era normal.
No sabía que hacer, si salir corriendo, si no, ¿si los dejaba y otros lo abría que pasaría? a lo mejor si traía a los altos cargos se lo creían. Joder, no sabía que hacer, el único nombre que se me pasó por la cabeza era Luke, tenía que comentarle que teníamos que salir cuanto antes de aquí, que esto no era seguro, que nuestra teoría por muy loca que fuera era cierta.
Corrí lo más rápido que pude hacía donde tenían los enfermeros, justo estaba hay Luke, esterilizando unas agujas y con nadie dentro por suerte, cerré la puerta y le miré con cara de pánico, me quedé así unos minutos intentando recuperar el aire y ordenar lo que le iba a decir en mi mente, al momento, me fui tranquilizando, asombrosamente ya que estaba reaccionando de una manera que no era normal en estos casos, sabía que era bastante calculador pero esto..
- Bienvenido a la tierra de los muertos vivientes.
|
|
| Atlanta, Georgia // centro de refugiados // tarde |
[27 Jan 2011|10:04pm] |
Habían pasado horas sin mencionar una palabra, creí haber estado a punto de explotar en algun momento. Dean y yo no nos hablábamos, estaba aburrida y encima estaba lloviendo.
Miré a Dean que conducía con la vista clavada en la carretera como pensando en sus cosas... lo único que hacia era resoplar de vez en cuando. No me gusta estar así con el porque la verdad que en este poco tiempo le he cogido cariño, al fin y al cabo es el único que ha estado conmigo en toda esta locura, además me ha salvado la vida en dos ocasiones. Torcí la boca apenada y miré por la ventanilla. Habíamos llegado a Atlanta.
Tras unos kilómetros más y siguiendo las indicaciones de los carteles, conseguimos llegar al centro de refugiados. Estaba repleto de policías y gente caminando hacia todos lados. Suspiré, sabía que ahí dentro estaban mis padres y mis hermanos. Que vayan preparando la escena, porque voy a montar todo un espectáculo.
|
|
| Atlanta,Georgia - centro de refugiados - noche |
[27 Jan 2011|11:41pm] |
Había llegado hace bastante, y nada más llegar me habían pueso a trabajar, genial, seguro que me dejaron entrar por que sabía mantener más de un vaso en la mano a la vez, no como ellos, incompetentes todos.
Había hecho buenas migas con Eddie, uno de mis compañeros, y me habían ocurrido bastante buenos momentos con chico bastante gorrón que venía a por más comida de la que se podía entregar. Aunque no lo pareciera, estaba bastante traumada por todo lo que había visto, nadie nos daba información, simplemente nos hacían pruebas y nos dejaban en aquel lugar sin poder acceder a otras zonas del gran centro donde estábamos refugiados.
Estábamos justo guardando los alimentos, habíamos entregado la cena ahora y nos tocaba comer a nosotros.
- Cuidado no vaya a estar el Batista de ojos azules por aquí y te desaparezca la manzana.- me dijo Eddie señalándome la bandeja que me estaba preparando de comida,.
- ¡Qué malo eres!.- exclamé riéndome.- el pobre, es normal que tenga hambre, mira la mierda que nos dan para repartir.
Eddie asintió con la cabeza riéndose y se sentó en una de las mesas.
- ¿Crees que saldremos de aquí algún día?.- preguntó mientras empezaba a comer.
- Eso espero, pero todavía no por favor!.- contesté riéndome.- a saber cuando nos darán toda esa información.
- Si nos las dan, claro..- terminó de decir Eddie.
Después de eso miré mi plato y me quedé muy seria, ¿nos refugiaban aquí por un par de caníbales o es que había algo más grave?.
|
|
| Atlanta, Georgia; centro de refugiados; medianoche |
[27 Jan 2011|11:57pm] |
Había salido un rato al patio del pabellón ya que no podía conciliar el sueño; dentro todo el mundo dormía, Griffin había ido ya a acostarse también, y los guardias no me dejaban estar de paseo por allí. Pasé de discutirles porque no quería que le dieran más quejas a Luke, por la tarde había visto un momento a mi primo en la planta baja y me dijo que tenía que hablar seriamente conmigo, así que deduje que uno de ellos se habría chivado de que intenté colarme para subir a los laboratorios.
Suspiré aburrido y seguí mordisqueando la pajita del batido que nos habían dado para cenar, alzando la vista al cielo. No pasó mucho rato hasta que escuché como una de las puertas del edificio se abría y entre la oscuridad pude distinguir que se trataba de Matt. Me coloqué la capucha y cogí un trozo de papel que tenía en los bolsillos de mi sudadera para hacer una pequeña bola con él, luego lo introduje en la pajita y soplé con fuerza para acertarle de lleno a Matt en la nuca.
Diana.
|
|