Emily Von Duke & Drake Holt & Westley Ferguson - Mystic Tales

- ¡Dime que es mentira!.- solté junto una enorme carcajada.
- No no, en serio.- comentó Drake, riendo también mientras intentaba mantenerse serio.- Te juro que cogió resina se embadurnó y empezó a estamparse contra los árboles.- rió de nuevo, esta vez acariciándose la barbilla.- decía que así era inmune a la madera.
Me hice hacía delante riéndome, la imagen de Wes todo repleto de resina estampándose contra árboles eran superior a mi. Sabía que no estaba muy bien de la cabeza, pero eso era lo que me gustaba de él, al igual que de Drake, les hacían más especiales, en realidad no es que estuvieran locos, simplemente eran temerarios, les gustaba arriesgar la vida, ir al límite, la adrenalina, era algo que ambos amaban y ya por eso la gente les juzgaba de locos.
- ¿Y tu fuiste detrás no?.- pregunté intentando no reír más.
- ¡No iba a dejarle solo!.- exclamó extendiendo las manos con una gran sonrisa en su rostro.
Me puse la mano en la cara, tapándome los ojos y seguí riéndome, es lo que conseguía Drake, hacerme reír, distraerme, sentirme querida. Junto a Wes era mi mejor amigo, nos divertíamos los tres juntos siempre, salíamos a la carretera en una furgoneta que siempre Drake robaba o le quitaba a cazadores que iban detrás de nosotros y recorríamos medio País, parábamos en diferentes lugares, bebíamos, salíamos de fiesta y acampábamos mirando las estrellas. A mi esa parte me encantaba, cuando estábamos los tres bajo el manto estrellado y la luz de la luna brillaba ante nosotros, entonces Wes y Drake empezaban con teorías imposibles, con temas alocados y dementes, y entonces yo disfrutaba, por que no me sentía tan viva en otro lugar que no fuera con ellos, con ellos o con Donovan.
Nos habíamos levantado del asiento del pequeño bar de carretera en el que estábamos y nos fuimos a fuera donde había dos pequeñas sillas de madera, desde ellas simplemente veías la autopista fantasma que tenías delante, y más allá.. nada, tierra y más tierra. Siempre parábamos en sitios inhóspitos, desérticos para tomar algo, cualquier que fuera un diminuto pueblo con un buen bar, ahí estábamos siempre.
Wes se acercó a nosotros con una cámara de video, seguramente la habría mangado de algún pobre inocente de esta localidad.
- Esta es Emily...- dijo enfocándome, al que respondí con un asentamiento de cabeza.- Y esta.... Drake.
- Y esto es Vamcass.- añadió Drake seriamente.
- ¡Vamcass!.- repetí riendo mientras hacía la cabeza hacía atrás.
Wes se rió también, y mientras empezaba a enfocar con su nueva cámara lo que teníamos alrededor sentí el peso de la mirada de Drake encima mío, miré y una fina sonrisa se dibujó en su cara, suavizándole los rasgos y enterneciéndole.
- Ahora entiendo de donde sacan todas esas locuras.- comenté respondiéndole también con una sonrisa.
- Las hemos intentado todas pero nos aburren.- comentó Drake.- ahora añadimos de nuestra propia cosecha.
- Yo si que tengo una cosecha en el coche.- añadió Wes volviéndonos a enfocar.- Así que alguien debería ir a buscar un poco..
- ¡Pato!.- gritó Drake levantando la mano.
- ¡Pato!.- añadió Wes
- ¡Por el amor de Dios!.- añadí.- Nunca entenderé ese jueguito para quedarme yo siempre la última y hacer todo... además.. ¿por qué Pato?.
- Siempre queda mejor que Esternocleidomastoideo.- añadió Drake señalando al coche con la cabeza.- ahora mujer, es tu turno.
Resoplé aguantando también las ganas de sonreír y me levanté en dirección donde Drake tenía
aparcado el coche. Miré atrás y vi como Wes seguía grabándole, seguramente estarían debatiendo sobre alguno de sus temas que nadie más entendían. Sonreí, y volví la vista al frente llegando al coche.
Cuando lo abrí cogí mi móvil que tenía en el asiento del copiloto y vi como tenía un mensaje, era de Derek.
Olvídate, está enamorado de otra Sentí como el suelo se movía, como un nudo se apoderaba de mi garganta y mi estómago y como los ojos me ardían, saliendo de ellos mares de lágrimas. Me agarré de la puerta del coche para no caerme y escuché como Drake se levantaba de la silla a toda prisa, haciendo ruído arrastrándola. Miré hacía detrás y lo vi mirándome tristemente, negué con la cabeza para que no se acercara y volví mi vista hacía el coche.
Así que Donovan ya había encontrado a otra, era normal, después de todo creía que estaba muerta, que nunca volvería a verme. Pero yo estaba esperando, estaba esperando al momento adecuado para ir, para contarle el por qué no me había acercado antes a verle, a decirle que aún seguía con vida y lo seguía amando, pero después ahora sabiendo esto, qué más daba si yo iba o no.. ¿cambiaría algo?, ya era demasiado tarde.
Cerré los ojos con fuerza, pensé en Drake, en Wes, en que aún les tenía a ellos, y con mucha decisión
apagué el interruptor, cogí la hierba, y con una sonrisa me dirigí hacía donde estaba Wes aún grabando, y un Drake preocupado.
