Matt's pov

Matt se sentó en un pequeño trozo de árbol a las afueras de la mansión, era como si lo hubieran talado y se hubiera quedado a ras del suelo, completamente liso, perfectamente rígido y no muy cómodo para estar unas cuantas horas sentado en él.
Hacía cuatro horas que los caminantes consiguieron entrar a la mansión creando un gran caos dentro, no sabían como, aunque olían que podía perfectamente alguien haber ayudado a ello, aunque no faltaba nadie y los que faltaban estaban muertos. ¿Para qué abrir si sabes que tu vida misma corre peligro haciéndolo? si no vas a huir no hay razón de arriesgarla. ¿No?.
Había quedado con Lazarus y Connor en la parte posterior de la mansión, donde estaban aparcados los camiones, pero Matt fue por otro lado, necesitaba por una vez, estar solo.
Siempre había querido compañía, por eso el hecho de haber conseguido a Bob, y la única persona que tenía era simplemente al ordenador y ya está, no se rodeaba de nadie, y lo poco que hacía la gente le excluía, aunque nunca le importó.
Levantó la vista a la gran mansión, la mansión que le habían acogido durante estos meses, y en la que creyó, sería la definitiva hasta que todo eso terminase, pero se equivocaba.
Vio a lo lejos que alguien se acercaba, alzó la cabeza para mirar mejor, pero la pequeña neblina que había en el ambiente no le ayudaba a enfocar la visión. No se molestó en levantarse, simplemente apretó los labios y bajó la cabeza para seguir inmerso en sus pensamientos.
Silencio.
¿Y si llego a ser un caminante, qué?.- comentó Marcus sentándose al lado de Matt, en un pequeño espacio de tronco que el había dejado.
No hago ascos a nadie.- comentó Matt sonriéndole.
Marcus sonrió, sabía perfectamente como era Matt, el humor que tenía, pero su duda de si realmente pensaba eso o era para evitar la realidad continuaba siempre a flote en sus pensamientos.
Sólo faltas tu Matt, y Natasha está preguntando donde estabas..- comenzó diciendo el Teniente.- .. así que, a menos que te hayas equivocado.. ¿me quieres decir que haces aquí y no en el camión con los demás?.
Observaba.
Marcus miró hacía donde Matt lo hacía, a la gran mansión que estaba frente a ellos, y sintió como la tristeza le recorría cada parte de su cuerpo, sabía que esa mansión era algo escalofriante, que estaba allí destinado por algo fuera de lo normal, catastrófico y mortal, y no le deberían dar buenos recuerdos, pero lo hacía. Conocer a Lazarus, reencontrase con Michelle, conocer a la gente que había conocido en esos meses, trabajar con grandes especialistas como Luke y Matt, y ahora, todo se había ido al carajo en unas horas, y tenían que mudarse, empezar de nuevo, sin saber con seguridad si el sitio al que irían a continuación era al menos la mitad de seguro que la mansión.
50 dolares, mi teniente.- dijo Matt levantándose y mirando a Marcus, quién lo miraba confundido.- por las vistas, lo tenía patentado.
Marcus alzó una ceja, y sonriendo mostrando su pequeño y flamante colmillito que tanto le gustaba a Michelle levantó tras él.
¿50 por mirar? entonces descuéntamelos de los que nos debes a Lazarus y a mi por acogerte.- comentó poniéndose las manos en los bolsillos traseros.
Matt cogió seriamente la cartera que tenía en la chaqueta, contó los billetes que allí tenía y se los lanzó a Marcus en la cara, haciendo que este cerrara los ojos al ver que el forense le lanzaba algo.
¡Toda la banca es una estafadora! ¡malditos funcionarios! ¡así va españa y el mundo!.- gritó Matt, y haciéndose, o eso creía Marcus, el ofendido, dio media vuelta y se fue caminando en dirección al camión.
Marcus negó con la cabeza, tomó aire y mientras miraba el fajo de billetes que había en el suelo, del monopoli había que decir, levantó la vista de nuevo, miró la mansión, sus alrededores, y fue detrás de Matt.
